Nuestra política de precios se basa en un principio sencillo y responsable: el del precio justo.

Justo para nosotros. Justo para nuestros socios. Justo para ti. Por eso no utilizamos productos “gancho” con precios bajos para hacerte comprar otros productos más caros. Por eso no inflamos nuestros precios para luego ofrecerte descuentos engañosos. Por eso no disimulamos lo que te cuestan realmente los gastos de envío, en lugar de incluirlos en un total poco transparente.

Ese precio justo, nosotros lo conocemos mejor que nadie.

En efecto, nuestros muebles son creaciones originales, imaginadas por nuestros estilistas, fabricadas artesanalmente por nuestros socios y distribuidas únicamente por nuestras tiendas. Esto nos permite, además de garantizar la calidad de nuestros productos, calcular al detalle nuestras necesidades de aprovisionamiento. Por eso no necesitamos saldar productos que se venden mal. Por tanto, conseguimos tener una gran capacidad de reacción sobre lo que os gusta, y así no fabricar en vano.

Este control de nuestra producción nos ha llevado a profundizar nuestro compromiso en favor de una economía solidaria.

Principalmente controlando nuestras fuentes de aprovisionamiento y llevando a cabo procedimientos de certificación. Pero también destinando varios cientos de miles de euros al año a proyectos de desarrollo sostenible. Pensamos que no hay ahorro que valga si se hace en detrimento del planeta o de nuestros socios locales, y por eso no jugamos al yoyó con los precios.

Por todos estos motivos, puedes estar seguro de que no hacemos trampa con los precios.

Tampoco te proponemos descuentos o tarjetas de fidelidad. Preferimos ganarnos tu confianza gracias a nuestros precios bajos y a nuestros productos innovadores y responsables antes que ofrecerte sospechosas rebajas.

Y como, a pesar de todo, seguimos siendo más baratos que la competencia, se puede decir que con nosotros las ventajas duran todo el año.