Nuestras luces y ambientadores

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    Nuestras luces y ambientadores

    Luces decorativas y para iluminación focal

    La decoración más pequeña es a veces la que más cosas puede aportarnos. Es el caso de las luces y ambientadores, apenas unos elementos sutiles que olvidamos que tenemos en nuestro hogar. En este caso por luces no nos referimos a las bombillas y lámparas principales, y gracias a las cuales tenemos una buena luminosidad en la vivienda durante la noche. Más bien al contrario, hablamos de aquellas pequeñas lamparitas que ponemos en rincones ya iluminados, con el propósito de mejorar la luz en un punto concreto o de aportar un toque decorativo. Se trata en su mayoría de objetos de sobremesa, que pueden colocarse por igual en el recibidor, en el comedor o en el dormitorio, por ejemplo. Algunos funcionan con pilas, aunque sin lugar a dudas es más práctico adquirir luces que se conecten a la corriente y que podamos conectar y desconectar con facilidad. Nuestro catálogo también incluye algunas velas, ya sean pequeñas y para colocar en un portavelas como grandes cirios para decorar con estilo. Este tipo de iluminación tradicional y de gran formato da mucho carácter a cualquier estancia, y es que permite dotarla de un baile de luces que es imposible obtener de ninguna otra manera.

    Ambientadores: tu casa siempre limpia

    Por otra parte, los difusores de perfume también ayudan a tener un hogar perfecto. Ayudan a eliminar los pequeños olores tras una noche con las ventanas cerradas, así como a acabar con los olores de las casas con una mascota. Los hay de muchos tipos y olores, siendo la elección básica que deberás hacer si los quieres manuales o eléctricos. Los primeros suelen basarse en la presencia de un líquido perfumado, que debe cambiarse cuando se evapora por completo. Los segundos pueden programarse para emitir una ráfaga de olor cada varios minutos, y también para hacerlo cuando notan que hay movimiento cerca. En ambos casos se han desarrollado numerosos perfumes, que van desde el olor a coco o vainilla, hasta el de roble o pino.