Has visto 17 productos de 17

Sillas oficina adolescente

Asientos adolescentes y su desgaste

Los padres y madres hemos dicho cientos de veces a nuestros hijos que se sienten correctamente. Los niños tienden a sentarse como ellos creen que están más cómodos, y eso puede ir desde poner las piernas cruzadas sobre el asiento hasta apoyar los pies mientras tienen un zapato puesto. Incluso aunque corrijamos este tipo de comportamientos, lo cierto es que los más pequeños de la casa son quienes más estropean las sillas y demás elementos para sentarse de la vivienda. Cuando son adolescentes, además, los deberes y los estudios les mantiene muchas horas sentados frente a una silla o escritorio. Es buena idea comprar asientos específicos para ellos, que a menudo son sillas de despacho que han sido fabricadas para ser especialmente resistentes. Los modelos con ruedas son prácticos para desplazarse de un lado a otro del escritorio, o para facilitar la tarea de coger los objetos que hay guardados en armarios y cajones. También existen opciones más sencillas, cuya forma combina el aspecto de un taburete de cocina con el de una silla de comedor. Estos productos son menos versátiles, pero su forma está pensada para favorecer que los adolescentes se sienten con la espalda recta.

Productos que lo soportan todo

Además de ser cómodos, estos asientos han de ser capaces de soportarlo todo. El uso de materiales como la madera o el aluminio en las patas las hace resistentes, y en muchos casos las mantiene también ligeras y fáciles de mover. El asiento en sí puede estar compuesto por materiales sintéticos o por piel, y a menudo ofrece una funda con opción a cambiarse. Esta funda también alarga la vida útil del asiento, ya que su parte exterior puede lavarse y cambiarse por otra en el caso de que esté desgastada. Finalmente, merece la pena explicar que también existen asientos adolescentes que se asemejan a un banco de almacenaje, y que pueden utilizar tanto para sentarse como para guardar desde juguetes hasta ropa o zapatos.