DECORACIÓN INFANTIL: El espacio de las emociones

La mayoría de las viviendas han sufrido grandes cambios de distribución en los últimos meses como consecuencia de la pandemia. En casos como el mío, donde además habitan niños muy pequeños, no sólo hemos tenido que adaptar nuestros hogares a las nuevas circunstancias laborales sino también a las necesidades de nuestros hijos. 

Todos aquellos (para mí héroes) que hayáis vivido el confinamiento con niños pequeños sabréis de lo que hablo: de emociones fuertes, del intento de montar rutinas dentro del caos, de nuevos rituales y de cómo se han ido ablandando viejas normas. Si bien de todo esto he conseguido sacar algo positivo, que me acompañará a partir de ahora el resto de mis días:

Ahora soy mucho más consciente de las sensaciones que realmente quiero experimentar y vivir en mi casa y las diseñaré en función de mis emociones.

El espacio infantil no tiene que limitarse al cuarto de nuestros hijos, son parte de nuestra familia y como tal es importante pensar también en ellos a la hora de decorar la vivienda. Con esto no quiero decir que cada espacio esté invadido de juguetes, sino que sea capaz de responder también a las necesidades y el bienestar de los más pequeños. Reivindiquemos el hogar como el gran contenedor de emociones, un espacio capaz de reflejar la personalidad de quien lo habita.

Además, el espacio cobra especial importancia en estos momentos, no hablo de metros cuadrados, sino de viviendas con espacios disponibles para ser disfrutados, espacios limpios, más diáfanos y, por supuesto, flexibles. Elige muy bien los muebles de tu vivienda y asegúrate de contar con espacio suficiente para poder disfrutarlos.

La habitación del niño: UN REINO DE MAGIA

Que en su habitación aparezca la magia es posible y tú eres quien debe facilitarle que suceda si le proporcionas las herramientas necesarias. Luego su imaginación hará el resto. Dejemos fuera de estas cuatro paredes las preocupaciones de los adultos y hagamos de su dormitorio un espacio más íntimo y privado, un lugar especial donde todo sea posible.

Llena la habitación de tus hijos de arcoíris, guirnaldas, animales fantásticos, de apliques murales, mecedoras o estanterías divertidas. No hace falta ir a colores estridentes, los empolvados también les encantan y les transmiten calma y paz.

Dado que os comentaba anteriormente la necesidad de que nuestro hogar refleje nuestra personalidad, me parece una bonita idea hacer a los niños partícipes de la decoración de su dormitorio. Preguntarles e implicarles en la elección de la temática, colores o distribución ayudará a hacerlo más suyo y a que se sientan más identificados con el mismo.

LA HABITACIÓN DEL BEBÉ

Decorar la habitación del bebé es una de esas cosas que a todos nos trae de cabeza y planeas durante los últimos meses de embarazo. Hay quien a la hora de decorar una habitación infantil da rienda suelta al exceso de color y recurre al cuquismo o a los estereotipos de género. Pero hay vida más allá de esto, basta con apostar por la calidad y el diseño teniendo claro lo que queremos conseguir.

La primera toma de contacto del bebé con su hogar es la llegada del hospital y en esos momentos es importante proporcionar a nuestro hijo un espacio tranquilo y reconfortante donde pasará gran parte de esta etapa de su vida.

En las habitaciones hay muchísimos detalles y pequeñas cosas, por lo que lo mejor es elegir tonos suaves como gris, nude o arena. Creo, y así lo dice la metodología Montessori, que es bueno que a los niños les gusten las cosas sencillas porque les ayuda a desarrollar su imaginación. No todo tiene que ser del mismo color, pero sí configurar un conjunto armónico y en sintonía. Para favorecer el orden es mejor recurrir a chifoniers, cestas y cómodas y dosificar las estanterías. Luego hay todo un mundo de accesorios que harán el resto y favorecerán su estimulación como las alfombras de juego, los móviles y los juguetes de referencia.

Olvida la tradicional dualidad azul para niños y rosa para niñas, hay todo un abanico de colores fascinantes a los que puedes recurrir como el verde, el gris o el mostaza.

FLEXIBILIDAD

Dejar la cuna es una etapa importante en la vida de todo niño y también en la de sus padres. Ahora que parece que somos más conscientes, y debemos hacer que ellos también lo sean, de la necesidad de cuidar nuestro planeta, es buena idea introducir muebles evolutivos que se adaptan a sus necesidades.

Las camas y cunas evolutivas crecen a la vez que lo hacen tus hijos, aúnan funcionalidad y estilo para adaptarse a la perfección a cualquier interior, ya sea grande o pequeño. La cuna-cama MINI JUNGLE de Maisons du Monde se ha creado partiendo de la eco-concepción. La practicidad de las cunas evolutivas no tiene precio, créeme que te lo cuenta una madre que al final se ha visto con dos cunas y dos mini camas muertas de risa porque no tienen ubicación posible en los nuevos dormitorios.

Si además quieres dormitorios más flexibles y adaptables, ¿por qué no, en vez de pintar la habitación de un color o elegir un papel que te condicionará a futuro, juegas con los textiles en doseles, ropa de cama o alfombras? Estos configuran espacios mucho más cálidos y confortables.

BACK TO SCHOOL

Dure lo que dure esta vuelta al cole, lo que es evidente es que ahora más que nunca los niños necesitan su propio espacio para las tareas del colegio. En el mejor de los casos sólo lo necesitarán como apoyo, pero tenemos que estar preparados para todo.

A mi hija de 4 años le encanta dibujar y puede estar horas y horas haciendo manualidades, por lo que hemos decidido traer un pequeño pupitre junto a mi mesa de trabajo para que podamos hacerlo juntas y ayudarla en caso de que lo que necesite.

La idea surgió a raíz de un artículo en el que leí que era muy estimulante para los niños hacerles partícipes de las tareas que desarrollabas en cada espacio de la casa o, en el caso de ser muy pequeños, proporcionarles el juguete necesario para realizar la misma tarea. Así fue como en nuestra propia cocina colocamos una pequeña infantil y ahora, mientras preparamos la comida, mis hijos también lo hacen jugando. Tras el confinamiento hemos decidido trasladar esta idea al resto de la casa y, al lado de mi mesa de despacho, Pia tiene un pequeño pupitre donde dibuja mientras yo escribo este artículo.

Y es que, tal y como os comentaba anteriormente, creo que el espacio infantil no debe limitarse al cuarto de los niños. En este sentido los muebles pequeños como sillas infantiles de mimbre, los tipis y el almacenaje útil como cajas, cestas o bolsas nos pueden ser de gran ayuda. Su mundo de fantasía y diversión debe ir más allá de estas cuatro paredes implicándolos y haciéndoles disfrutar del resto de la vivienda. Y sí, esto puede casar perfectamente con la apuesta por el diseño y el buen gusto, palabra de madre arquitecta.

Inspírate con esta selección

*Este artículo ha sido escrito por Ester Bellón (@esterbellon), arquitecta y pionera de la globosfera española. Creadora de Mi Armario en Ruinas, blog en el que muestra su particular visión del mundo de la moda, Ester es un verdadero icono del estilismo tanto en el ámbito nacional como internacional, que desde el comienzo de su andadura en el mundo de las redes sociales ha colaborado con grandes y prestigiosas marcas.